|
|
bomberos voluntarios de pinamar
Zona de riesgo
La sirena sonó una vez. Francisco dejó a su mujer,
a sus hijos y al mate que estaba sobre la mesa. Como él,
varios hombres corrieron desde sus casas hacia el lugar de convocatoria.
Mientras, no muy lejos de allí, un grito desgarrador se escuchaba
detrás de las llamas. La gente se amontonaba alrededor de
lo que parecía haber sido una casa. Una pareja de ancianos
se abrazaba, desolada.
por valeria sesto
fotografias de salvador curutchet | archivo |
 |
La sirena sonó por segunda vez. El cuartel ya estaba casi
completo. Los hombres ya se habían cambiado y salían
para la primer rotación.
Cuando la sirena volvió a sonar, los bomberos voluntarios
de Pinamar ya sabían de qué se trataba el asunto y
rodeaban la casa incendiada. Con suave frialdad enfrentaban este
nuevo desafío que les permitía, una vez más,
salvar vidas. Cuatro pequeños estaban encerrados tras el
fuego: una de las situaciones más desagradables con las que
se encuentran los bomberos. Pero estos hombres de hierro estaban
preparados para enfrentarse a ello, sin perder los estribos, y a
mucho más...
El fuego empezó a mezclarse con el agua. Los autobombas cercaban
el lugar... la situación estaba controlada y los gritos parecían
apagarse.
Jorge Dagger, Jefe de los Bomberos Voluntarios de Pinamar, cuenta
situaciones como esta y habla acerca de la vida de estos hombres
que sienten el servicio por la comunidad como una obligación
moral y voluntaria.
Pinamar parece ser una zona de alto riesgo... ¿Hay muchos
incendios por año?
-Aproximadamente tenemos 650 salidas en el año, según
las condiciones climáticas (si hay viento o no, si llueve
o no, cuando hay sequía...). Tenemos muchas partes con pasto,
con cola de zorro, o pajonales y eso es perjudicial cuando hay temperatura
y poca lluvia. Además es una zona de mucho riesgo por la
cantidad de combustible y las construcciones que hay dentro de lo
forestal.
¿Y en verano aumentan los accidentes?
- Sí, muchísimo. Hemos tenido incendios grandes en
la parte forestal, 120 hectáreas. El último verano,
con la parte que estaba quemada se re quemó el yuyal. Tuvimos
un viento muy fuerte y hubo que convocar a gente de afuera.
¿Qué se está haciendo para prevenir o estar
preparado para estas situaciones?
-Estamos trabajando durante todo el año, todos los cuerpos
de bomberos voluntarios de la zona, en la escuela cuatro, agrupados
dentro de la zona. Hemos logrado, ya hace dos años, juntar
todos los cuerpos y estar todos al mismo nivel. El que sale ante
un accidente no tiene que ser un número más, sino
alguien preparado para los incidentes. Yo fui nombrado inspector
zonal en este proceso. Todos los bomberos tienen que estar preparados,
no sólo los de Pinamar.
¿Y en la zona de Cariló, o Valeria del mar cómo
funciona?
-Cariló no tiene cuartel de bomberos. Hay un unimog y un
acopladito, que es de Santamarina. En Valeria se está haciendo
un destacamento. Hemos conseguido dos manzanas enteras en el límite
con Cariló, entre la ruta y la playa. Hay una construcción
en donde funciona, en los meses críticos, una guardia permanente,
las 24 horas: con unimog, un autobomba... pero falta...
¿Qué les hace falta?
-Realmente necesitamos el mayor apoyo de la población, porque
es una obra muy importante, queremos que funcione todo el año
por la gente que vive en el sur de Ostende, en Valeria y en Cariló.
Queremos hacer un centro de entrenamiento y capacitación,
para nuestro cuerpo y para todos los demás. Todo se hace
con el aporte de los abonados, que son socios voluntarios,
que hacen el aporte por medio de la cooperativa de agua y luz. Y la capacitación es muy importante.
¿Cómo se preparan para ser bomberos?
-Antes que nada, hay que tener vocación de servicio. Si la
persona no tiene vocación de servicio difícilmente
pueda llegar a ser un bombero completo. Porque lleva muchísimas
horas adentro, hay que estudiar y capacitarse y no se gana nada
de plata. Es algo que uno lleva adentro. Yo hago algo por mi comunidad
protejo los bienes de mis pares y protejo la forestación:
lo que nos gusta que es Pinamar.
¿Y una vez que saben que tienen esa vocación, qué
pasos deben seguir?
El bombero se inscribe como aspirante cuando tiene entre 18 y 40
años. Los requisitos son: estudios primarios completos, certificado
de buena salud y buena conducta en la policía. Además
tiene que ser persona sana de mente también y tener un estado
físico más o menos bueno (porque imaginate si está
muy excedido de peso en un incendio grande forestal no te ayuda
mucho...).
¿Y si entra, cómo es la capacitación?
-La capacitación dura entre seis y siete meses. Se estudia
sobre la Asociación, materiales, desarrollo dentro del cuerpo
y fuera del cuerpo. Se hacen pequeños simulacros (pero mientras
no son bomberos no pueden participar en ningún acto de riesgo).
Una vez que el aspirante está dentro del cuerpo y que ha
aprobado los exámenes con el puntaje que correspondía,
se envía el examen a Defensa Civil y allí comunican
que está ingresada el alta. Recién entonces son “bomberos
voluntarios”. Pero esa es la base de ingreso.
¿Los bomberos tienen, además cada uno su propia actividad
laboral?
-Sí, porque acá no ganamos plata. Cada uno tiene su
oficio o lo que sea. Cuando somos convocados por la sirena venimos
a nuestro puesto de bomberos.
¿Y cómo los convocan?
-Por medio de la sirena. Puede ser una, dos o tres. Pero el bombero,
cuando empezó a escuchar la sirena, acude al cuartel y no
se queda contando la cantidad de sirenas. Van llegando todos y se
ve en el momento lo que se hará. Si hay personal de más,
se tiene que quedar igual, por lo menos hasta que se informe que
está controlado. Ahí firman la planilla y recién
se pueden retirar. Si hay dudas se mantienen en el cuartel o si
ven que no están bien las cosas acudirán a medida
que se los necesite.
¿Tienen una guardia permanente en el cuartel?
-No, es una guardia semanal. De lunes a viernes y de 8:30 a 10:00
PM, para hacer el mantenimiento del cuartel, estudiar, etc. Durante
la semana hay un día específico para la capacitación.
Nosotros estamos saliendo en la segunda sirena. Un bombero viene,
se cambia y en dos minutos está saliendo para la primer rotación.
Los que están de guardia tienen la obligación de viernes
a viernes de estar dentro del partido de Pinamar.
De todas maneras, si no estás de guardia y escuchás
la sirena venís igual. En general los bomberos no son los
primeros en salir, sino los oficiales y suboficiales. Nosotros preparamos
a la gente para que salga igual, aunque el jefe no haya llegado
todavía.
¿Y quién maneja el movimiento?
- El que tiene que manejar la situación que se plantea tiene
que ser muy hábil y frío y decidir rápidamente
qué hay que hacer: cuántos manda a un lado, cuántos
al otro... todos están capacitados, pero algunos se desenvuelven
mejor en unas tareas y otros en otras.
¿Se sintió alguna vez cerca de la muerte en alguna
situación de riesgo de la que quizás no podría
salir?
-No. Creo que el bombero no se siente cerca de la muerte. Un bombero
preparado sabe los límites. Nosotros acudimos a salvar vidas...
pero siempre vamos con todos los sentidos puestos y un poco más.
¿Y qué es lo que más le afecta al bombero?
-En línea general, el tema de víctimas menores. Hay
bomberos que para eso no sirven, porque se impresionan. Entonces
los ubicás en otro rol, como maquinista por ejemplo, donde
pueden ser mucho más útiles. Las situaciones con las
que nos enfrentamos día a día no siempre son fáciles.
Pero uno las tiene que manejar y las maneja.
Esta es la historia de gente
que vive al servicio de Pinamar por vocación los 365 días
del año. 
|
|
PERSONAJES DE PINAMAR
Jorge Enrique Shaw
Clorindo Testa
Paco Bar
Mauro Cáceres
Pedro Méndez
Aldo Agnoletti
Bomberos Voluntarios |